Cómo leer una Partitura más Fácilmente

P1080406Leer una partitura fácilmente puede ser posible si aplicamos una estrategia mental que ayude a identificar rápidamente los distintos signos musicales.

Una partitura breve y de pocos elementos es sencillamente fácil de poder leer con las dos manos, pero cuando te encuentras con una obra más compleja y la misma te abruma, los ánimos bajan haciendo que desistas de tus deseos de poder tocarla.

La buena noticia es que hay formas de poder leer con facilidad. Si quieres saber más, sigue leyendo!

Estas estrategias se pueden aplicar cuando conoces las figuras rítmicas y sus notas, pero la dificultad se encuentra en la coordinación de las manos debido a la cantidad de notas por ejecutar.

 

Consejo antes de seguir, es que practiques lectura paso a paso, pero si tu deseo es aprender una música cuya partitura se ve difícil, estas son las estrategias que puedes seguir:

 

Visualiza los pentagramas correspondientes a mano derecha y mano izquierda:

 

Mano derecha:

 

  • Identifica la línea melódica. Toca y memoríza.
  • Identifica si tiene un acompañamiento (como una segunda voz que parece no ser parte de la melodía pero que sin embargo se toca con la mano derecha). Toca y memoriza (sin la melodía, sólo el acompañamiento). Generalmente este acompañamiento son de pocas notas, identifica posibles patrones de notas repetidas, saltos, pasajes ascendentes o descendentes, y memoriza toda una sección.
  • Paso siguiente, toca la melodía junto con su acompañamiento (solo mano derecha).

 

Mano izquierda:

 

  • Identifica el “bajo” (las notas más graves en toda la sección) y memoriza.
  • Identifica el “acompañamiento” a ese bajo (como una segunda voz que parece complementar el bajo) y memoriza.
  • Si no hay “segunda voz” identifica patrones que te ayuden a memorizar: saltos, acordes, pasajes escalísticos ascendente o descendente, octavas, etc. Resume y agrupa la información en tu mente y memoriza.
  • Por ejemplo: “comienza con 4 acordes (esto es un ejemplo de agrupar: contar estos cuatro acordes), sigue una escala ascendente y termina la sección con un acorde final”

Paso 1: Encuentra similitudes o diferencias entre los primeros cuatro acordes y memoriza.

Paso 2: Identifica la escala descendente memorizando la nota inicial y la final del mismo.

Paso 3: Por último compara el acorde final en similitud o diferencia respecto a los primeros 4 acordes iniciales y memoriza (quizás este acorde final es el mismo a alguno de los primeros cuatro acordes!).

Paso 4: toca toda la sección de memoria.

 

Al haber identificado los patrones musicales la mente ha comprendido y reconocido sus elementos musicales, de modo que ahora podrás tocar toda la sección más fácilmente.

 

Ahora que ya puedes tocar ambas manos por separado. Podrás unir siguiendo estas estrategias:

 

  • Paso 1: Toca melodía y bajo (sin sus respectivos acompañamientos)
  • Paso 2: Toca Melodía y acompañamiento de la mano derecha junto con el bajo de la mano izquierda (sin el acompañamiento de la mano izquierda)
  • Paso 3: Toca Melodía y acompañamiento de mano derecha y bajo y acompañamiento de mano izquierda.

 

Algunas partituras están compuestas en distintas voces como el ejemplo que hemos mencionado anteriormente, pero otras, son sencillamente melodía mano derecha y acompañamiento mano izquierda.

Aquí un ejemplo de partitura de varias voces: Escenas de Niños de Schumann nro 1:

escenas-de-ninos-nro1

 

Aquí te comparto un video de la gran pianista Marta Argerich tocando el Álbum de Escenas Infantiles:

 

Identifica igualmente los elementos musicales haciendo comparación: similitudes y diferencias entre acordes, pasajes de escalas, saltos, etc.

 

Sencillamente no es necesario leer desde la primera nota con las dos manos hasta el final. Antes que eso, puedes analizar de manera estratégica para que tu mente pueda reconocer los elementos que aparecen en la partitura, los comprenda, y de esta forma los puedas ejecutar en el instrumento sin complejidad.

 

Podríamos poner en paralelo un ejemplo muy sencillo: supongamos que sabes nadar en una pileta de un metro y medio de profundidad, pero un cierto día te apetece meterte en una piscina de profesionales deportivos por que se ve “espectacular”. Comienzas a nadar y a mitad de pileta tienen que rescatarte porque en realidad, tenía tres metros de profundidad. Oh no! Eliges desistir luego del rescate.

Si analizas la situación previamente, puedes conocer muchos aspectos antes de meterte en la pileta:

  • Descubres que la pileta tiene tres metros de profundidad.
  • Descubres que la profundidad se encuentra a mitad del recorrido, pero en el comienzo se mantiene a un metro y medio.
  • Decides elegir algunos flotadores que te ayudarán a llegar hasta el final sin peligro de hundirte.

Con todos estos conocimientos previos, puedes meterte en la pileta ¡sin que tengan que rescatarte a medio camino!.

 

La estrategia entonces es descubrir patrones o elementos musicales que te ayuden a agrupar, comparar y memorizar. Dominar cada mano por separado, y luego juntar.

 

En muchos casos hacemos esta práctica, como por ejemplo cuando queremos leer un libro nuevo, que solo conocemos el título. Por práctica de muchos años, seguramente las primeras cosas que leemos son: referencia del autor, contratapa del libro, índice (contamos los capítulos), también nos fijamos en la cantidad de hojas, en la belleza de su ilustración y diseño. Paso siguiente leemos la introducción, y quizás también algunas cosas de los capítulos que más nos atrajeron. Luego, finalmente, leemos el libro de principio a fin.

 

Esto mismo es lo que puedes hacer con la partitura. Toma el mismo ejemplo y que la ansiedad no te apure!.

 

Espero que este artículo te haya animado a leer la música que más te gusta, ¡ahora con mayor facilidad!

 

Nos vemos en el próximo artículo!

 

Julia Lescano

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